El Palau Martorell rindió homenaje a Fernando Botero con la exposición de pintura más completa celebrada en España, reuniendo un conjunto de más de 110 obras, gran parte de ellas inéditas entre las que se incluyen esculturas, acuarelas, sanguinas, carboncillos y dibujos a lápiz.
Su propuesta creativa se materializaba a través de un lenguaje de volúmenes monumentales y un color vibrante que dio lugar a un estilo propio reconocible. Además, la exposición también analiza la relación del artista colombiano con España e Italia, y la influencia que ambos países tuvieron en su obra.







